Nueva #recehuerta Tortilla de espinacas

La espinaca es la base nutricional de este plato, además del huevo. Por lo tanto, es un plato que no contiene calorías y sirve para complementar un menú dietético. Además, es una buena elección para mujeres embarazadas, debido a su alto contenido de ácido fólico. El ácido fólico es un nutriente que ayuda a evitar malformaciones en el feto, y contribuye para su correcto desarrollo.

Esta sencilla elaboración también contiene vitamina A y C, que previenen el daño celular causado por radicales libros. Con ello se disminuye el riesgo de enfermedades degenerativas, crónicas y letales, como el cáncer y la leucemia.

Otro de los beneficios de la espinaca es que tiene un alto índice de fibra. La fibra ayuda a sentir saciedad y aumenta la fuerza muscular, consiguiendo la vitalidad que el cuerpo necesita, para las labores diarias.

INGREDIENTES

Para una tortilla grande necesitamos 

1 kilo de espinacas frescas

1 cebolla

2 dientes de ajo

1 zanahoria

¼  de pimiento rojo

4 huevos

aceite de oliva

sal y pimienta

PREPARACIÓN

Lavar cuidadosamente las espinacas, cortar los tallos que sean demasiado gruesos y cocinarlas en una olla con agua hasta que hiervan. Las retiramos del fuego y las dejamos escurrir en un colador.

Cuando hayan soltado toda el agua posible, las cortamos en trozos pequeños y las reservamos.

Picamos la cebolla, los 2 dientes de ajo, el pimiento y la zanahoria en cuadraditos y sofreímos en un chorro de aceite de oliva hasta que la cebolla comience a tomar color. Retiramos del fuego y mezclamos en un bowl el sofrito y las espinacas.

Batimos los 4 huevos y les agregamos las verduras. Salpimentamos, revolvemos bien y vertemos sobre una sartén con aceite muy caliente.

Cuando empiece a dorarse por los bordes agitamos la tortilla para que se despegue completamente y procedemos a voltearla muy cuidadosamente, para evitar que se rompa. Para esto utilizaremos un plato bajo del tamaño del sartén o una tapa de olla que sea plana.

Sin agregar más aceite doramos por el otro lado. Agitamos para que se despegue y cuando esté dorada la sacamos del fuego y la ponemos en un plato o fuente plana.

Podemos servirla caliente o fría, como entrante o como plato principal, acompañada de ensaladas frescas o de un trozo de carne. Las posibilidades son muchas, es una receta de fácil elaboración, muy sana y con la que siempre quedarás bien.